Seguro has visto el aviso: «Este sitio usa cookies». Muchos lo cierran sin leer y muchos dueños de páginas lo ponen sin saber bien por qué. Las cookies son una pieza clave de cualquier sitio moderno, y también una fuente de datos personales que debes tratar con cuidado.
Qué es una cookie
Una cookie es un pequeño archivo de texto que un sitio web guarda en el navegador del visitante. Sirve para recordar información entre una visita y otra: que iniciaste sesión, qué hay en tu carrito o en qué idioma prefieres ver la página.
Existen varios tipos. Conviene conocerlos porque no todos tienen el mismo impacto en la privacidad:
| Tipo | Para qué sirve | Ejemplo |
|---|---|---|
| Técnicas o necesarias | Que el sitio funcione | Mantener la sesión o el carrito de compras |
| De preferencias | Recordar elecciones del usuario | Idioma, moneda o ciudad |
| Analíticas | Medir cómo se usa el sitio | Google Analytics 4 |
| Publicitarias | Mostrar anuncios y medir campañas | Píxel de Meta o etiquetas de Google Ads |
| Propias o de terceros | Según quién las instala | Tu dominio o un servicio externo |
Lo bueno: por qué las cookies te sirven
- Mejoran la experiencia: el visitante no tiene que repetir datos en cada visita.
- Permiten que una tienda recuerde el carrito aunque la persona cierre la pestaña.
- Te dicen qué páginas funcionan y cuáles no, para tomar decisiones con datos.
- Hacen posible medir qué campaña trae ventas y mostrar anuncios a quien ya te visitó.
Lo malo: riesgos y límites
- Recogen información que puede identificar a una persona, y eso la convierte en dato personal.
- Un exceso de herramientas de terceros vuelve lenta la página.
- Los navegadores restringen cada vez más las cookies de terceros: Safari y Firefox las bloquean por defecto, lo que afecta la medición si dependes solo de ellas.
- Un aviso confuso o engañoso genera desconfianza y puede traer problemas legales.
Cookies propias y de terceros
Las propias las instala tu dominio y suelen ser las de funcionamiento. Las de terceros vienen de servicios externos que agregas a tu página: un video de YouTube, un mapa, un chat o un píxel publicitario. Cada uno de esos servicios puede recoger información del visitante y usarla según sus propias políticas. Por eso es importante saber qué herramientas tienes instaladas y qué datos comparten.
Qué dice la ley en Colombia
En Colombia no existe una ley específica de cookies. Las cookies que recogen datos personales se tratan dentro del régimen general de la Ley 1581 de 2012 y el Decreto 1377 de 2013, vigilados por la Superintendencia de Industria y Comercio.
En la práctica eso significa que, si tus cookies recogen datos que identifican o pueden identificar a una persona, debes:
- Informar qué cookies usas, para qué y quién recibe la información.
- Obtener autorización previa cuando el tratamiento la requiera, en especial para analítica y publicidad.
- Publicar una política de cookies coherente con tu política de tratamiento de datos.
- Permitir que la persona cambie de opinión y retire su consentimiento.
- Proteger la información y no usarla para fines distintos a los informados.
Puedes ver cómo lo resolvemos en nuestra política de cookies y en la política de tratamiento de datos. Para profundizar, consulta la sección de protección de datos de la SIC.
Clave: Este contenido es orientativo y no reemplaza la asesoría jurídica. Cada sitio debe revisar qué herramientas usa y qué datos recoge.
Si atiendes clientes en España o Europa
Si tu sitio se dirige a personas en España, la referencia es la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI) junto con el Reglamento General de Protección de Datos europeo. Allí las reglas son más estrictas: las cookies no necesarias solo se instalan después de que el usuario acepta, y rechazar debe ser tan fácil como aceptar. La Agencia Española de Protección de Datos publica guías sobre el tema. Para sitios que atienden varios países, revisa también nuestro servicio de sitios web multidioma.
Cómo implementar bien las cookies en tu sitio
- Haz un inventario. Lista todas las herramientas que instalan cookies: analítica, píxeles, chats, mapas, videos.
- Elimina lo que no usas. Cada etiqueta olvidada es peso extra y datos que recoges sin necesidad.
- Instala un gestor de consentimiento. Que muestre categorías y permita aceptar o rechazar por tipo.
- Conecta el consentimiento con tus etiquetas. Con Google Tag Manager y el modo de consentimiento de Google, las etiquetas respetan lo que eligió el visitante.
- Redacta la política en lenguaje claro. Sin copiar textos de otros sitios.
- Revisa cada vez que agregues una herramienta. La política debe estar al día.
Si tu medición se ve afectada por las restricciones de los navegadores, existen alternativas como el etiquetado del lado del servidor y las conversiones mejoradas. Nuestro equipo configura el seguimiento de conversiones con Google Tag Manager respetando el consentimiento.
Cómo debe ser un buen aviso de cookies
El aviso es lo primero que ve tu visitante, así que no lo trates como un trámite. Un buen banner de cookies:
- Explica en una o dos frases para qué usas las cookies.
- Ofrece botones claros para aceptar, rechazar o configurar por categorías.
- No tapa todo el contenido ni impide navegar en el celular.
- Enlaza a la política completa.
- Guarda la elección y no vuelve a preguntar en cada página.
Un aviso honesto y bien diseñado genera confianza. Uno que obliga a aceptar o que esconde la opción de rechazar transmite lo contrario y afecta la imagen de tu marca.
Cookies y tiendas virtuales
En una tienda las cookies son imprescindibles: sin ellas no funciona el carrito ni el inicio de sesión. Pero también es donde más herramientas de publicidad se instalan. Equilibra ambas cosas: deja activas las técnicas y pide permiso para las demás. Es parte de las normas legales para tiendas virtuales.
¿No sabes qué cookies instala tu página? Te ayudamos a hacer el inventario y configurar el consentimiento.
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